
A principios de la década del '70 viajé a España por primera vez para aprender a tocar la guitarra flamenca. Durante los dos años que viví en Andalusía y Mallorca, tuve el gran privilegio de poder estudiar el método tradicional de construcción de guitarras.
Desde entonces he investigado las metodologías de construcción y elementos de diseño utilizados por constructores líderes de guitarras españolas, como Ramírez, Hernández, Bernabé, Contreras, Romanillos y Reyes. Si bien siento una gran admiración y respeto por el trabajo de estos maestros artesanos, casi desde el comienzo de mi carrera me atrajo la idea de crear mi propio concepto de una guitarra flamenca basado en el uso de maderas "exóticas" y en la integración de técnicas del "viejo y nuevo mundo".
El tipo de instrumento que tenía en mente debía ser una "obra de arte" y, más aún, acústicamente apto para satisfacer los requerimientos del guitarrista profesional de flamenco. Esta inspiración ha sido instrumental en la evolución de las guitarras hechas totalmente a medida (y de los seis modelos individuales) que actualmente construyo.